En mi ruta diaria en autobús al trabajo, observo a mis compañeros de trayecto en su comportamiento y relación con los demás: conversaciones a gritos, llamadas y vídeos a todo volumen en el móvil y absortos completamente con este dispositivo. Este ensimismamiento digital dificulta la cesión de asientos a personas que lo necesitan, obstaculiza el acceso a los asientos interiores y la liberación de espacio cuando hay que bajarse en las paradas.
Me temo que este autobús es un reflejo de la sociedad actual: una falta de respeto y empatía constantes, con la mirada puesta única y exclusivamente en uno mismo.
Ojalá este nuevo año nos traiga más conciencia social.
… y le pregunto a la IA:
¿Porque se ha perdido el interes a la comunicacion improvisada, por ejemplo en un autobus o circunstancia similar?
Y ell@ responde:
«La pérdida de interés en la comunicación improvisada con extraños, conocida como small talk o conversaciones casuales en espacios públicos (autobús, ascensor, fila del supermercado), se debe a una combinación de factores tecnológicos, psicológicos y sociológicos.
Aquí se detallan las razones principales basadas en tendencias sociales actuales:
Refugio en la tecnología y pantallas: Los teléfonos móviles se han convertido en una «armadura» o barrera social. Actúan como una distracción constante que permite a las personas evitar interacciones incómodas, creando una burbuja personal incluso en espacios muy concurridos.
Aislamiento social voluntario: Muchos prefieren la soledad y la tranquilidad durante sus desplazamientos o tiempos de espera, buscando un respiro de la estimulación social constante, en lugar de iniciar una conversación.
Ansiedad social y miedo al rechazo: Existe la creencia pesimista de que una conversación con un extraño será incómoda, desagradable o rechazada, lo que lleva a las personas a evitarla por completo.
Normas sociales de privacidad: En el transporte público, se tiende a respetar el espacio personal y la privacidad, lo que a menudo se traduce en normas no escritas de «no molestar» o «evitar el contacto visual».
Cambio en los espacios de interacción: Los sociólogos sugieren que las conversaciones espontáneas no han desaparecido por completo, sino que se han trasladado a espacios digitales y redes sociales, cambiando la interacción física por la virtual.
Falta de confianza o recelo: En entornos urbanos, la desconfianza hacia los extraños («¿qué querrá de mí?») a menudo prevalece sobre la amabilidad de una charla casual.
Aunque estudios indican que las personas suelen sentirse más felices y conectadas tras interactuar con extraños, el miedo a la incomodidad mutua provoca que esta práctica sea cada vez menos frecuente.»
y digo yo:
Que natural era antes…
Que complejo es ser humano actualmente… igual por ellos surgen los Therians…
Mae’ mia…
¿Hacia donde vamos?